Hablaba hace unos días de las dudas que plantea el Proceso de Bolonia en la comunidad universitaria y muy especialmente entre los estudiantes, y hoy me encuentro con un estudio de la OCDE (PDF, en inglés) que sugiere que Bolonia puede solucionar algunos de los males que asolan el sistema universitario español. El informe ofrece además algunos datos curiosos; comentaré solo de pasada que en la página 21 podemos ver un gráfico que recoge el gasto por estudiante universitario de los países miembros de la OCDE en 2002; España aparece al final de la lista, justo por detrás de Hungría y muy lejos de la media de la Unión Europea y de países como Suiza o Estados Unidos, que lideran la clasificación.

Volviendo a Bolonia, un artículo de elmundo.es analiza meticulosamente el informe para extraer una conclusión en forma de titular: “universitarios poco rentables” (visto en meneame.net). El artículo lo firma José García Montalvo, y en él leemos:

(…) la rentabilidad de un año de educación universitaria en España es desoladora: tan solo un 5% para los hombres, la tasa más baja de los 21 países analizados. En las mujeres es algo superior (5,9%), pero con todo, es la cuarta más baja de todos los países considerados. Con estas tasas, si la decisión fuera estrictamente financiera y no hubiera expectativas de que las tasas se recuperaran en el futuro, lo óptimo sería no empezar/completar estudios universitarios y, en su lugar, invertir en algún depósito de alto rendimiento.

Estructuras universitarias anquilosadas, alejadas de sistemas competitivos de contratación del mejor profesorado y sistemas de incentivos adecuados tampoco colaboran a justificar un premio salarial superior basado en una mayor calidad de la educación recibida.

Este parecer no es exclusivo de este periodista; en cualquier caso, trataré de confrontar esta opinión con la de algún profesor universitario, aunque solo sea por dar cabida a todos los puntos de vista.