La Universidad de León no ofrece ningún Grado durante el curso 2008/2009, pero esta semana ha rubricado un acuerdo de colaboración con la Universidad de Washington que permitirá a 600 estudiantes estadounidenses aprender español en León cada curso; el acuerdo de colaboración, más amplio, no se ha hecho público, aunque será sin duda crucial para que la universidad leonesa ofrezca una titulación de grado equivalente a la actual Filología Hispánica y un Máster de enseñanza de español como lengua extranjera (ELE).
Este tipo de acuerdos serán cada vez más frecuentes en el marco de Bolonia, aunque las universidades españolas tardarán todavía unos años en abrir centros en el extranjero.
Algunas de las propuestas de Grado de la rama de Artes y Humanidades cuentan ya con un informe favorable de la ANECA, por lo que todo hace pensar que en las próximas semanas se convertirán en los primeros Grados que se ofertarán para el curso 2008/2009. Ofreceremos más detalles de todos ellos tan pronto como sean ratificados por las comunidades autónomas correspondientes; por el momento ofrecemos la lista en la que solo figuran los títulos que ofrecerá cada universidad:
Más detalles sobre los informes de la ANECA y los títulos de Grado de todas las ramas en elpais.com.
Estaba echando un vistazo a la página del nuevo Ministerio de Ciencia e Innovación (miccin.es) y he descubierto un documento publicado la pasada semana en el que se ponen los puntos sobre las íes en lo que se refiere a los informes de la ANECA sobre los títulos de Grado propuestos para el próximo curso. Creo que hay que destacar varios datos:
En el momento de escribir estas líneas está reunido el Consejo de Universidades para tratar este asunto; estaré atento para ver lo que nos cuentan.
El documento, en formato PDF, puede consultarse aquí.
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Escrito por Jorge Alonso; clasificado en Artes y Humanidades, Noticias
Me ha sorprendido la excelente radiografía de los argumentos en contra del Proceso de Bolonia que ha publicado esta misma tarde María Sánchez Díez para soitu.es. Son muchos los profesores que se han unido a los estudiantes en sus críticas a Bolonia, que se centran en tres de los aspectos de la reforma:
El tercer aspecto, el más controvertido, puede afectar de forma muy directa a los estudios de la rama de Artes y Humanidades, como queda claro en las palabras de Carlos Fernández Liria (Universidad Complutense de Madrid),
[...] denuncia que las titulaciones más orientadas a las Humanidades están el peligro de desaparición. “Queremos estudiar la fenomenología del espíritu de Hegel, ¿pero a qué empresa le interesa eso?”, añade. “El dinero público, en lugar de dedicarse a la transmisión pura de conocimiento, va a desembocar en proyectos con interés empresarial, y las compañías van a conseguir a cambio un ejército de becarios pagados por el Estado”
El artículo completo, que no tiene desperdicio, puede leerse aquí.
Durante los próximos 8 y 9 de mayo la Universidad de Murcia celebra las III Jornadas sobre el Espacio Europeo de Educación Superior, que han llamado “Avanzando hacia Bolonia“. En el marco de estas jornadas tendrá lugar una mesa redonda que lleva por título “Experiencias de adaptación a los créditos ECTS en asignaturas de Filologías, Traducción e Interpretación“.
La mesa redonda contará con la presencia de tres profesores de la Universidad de Murcia, dos profesoras de la Universidad de Alicante y un alumno de cada una de estas universidades. Trataré de ponerme en contacto con alguno de los ponentes para ofrecer aquí algunas de las conclusiones, ya que me será imposible asistir.
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Escrito por Jorge Alonso; clasificado en Artes y Humanidades, Noticias
Uno de los aspectos más controvertidos del Proceso de Bolonia es la “rentabilidad social” que se espera de las titulaciones de Grado; todo hace indicar que esta rentabilidad social se medirá, sobre todo, atendiendo al número de alumnos matriculados. Campus, el suplemento semanal dedicado al mundo universitario del diario El Mundo, se hace hoy eco de la carrera que han emprendido algunas universidades para captar alumnos, y habla de ‘márketing de guerrilla‘.
Cabe pensar que este tipo de situaciones se harán más evidentes durante el próximo curso, cuando la adaptación al EEES sea inminente, pero lo que más me ha llamado la atención del artículo es el panorama que dibuja para la rama de Artes y Humanidades:
Con las miras puestas en este futuro, muchas comunidades barajan la posibilidad de establecer un mínimo de alumnos como requisito para que se adapten algunos títulos, 20, 25 ó 30 estudiantes son las cifras que se manejan. Por titulaciones, la escasez de alumnos es especialmente grave en Humanidades, Filosofía, Filologías, Documentación y carreras técnicas. De dudosa viabilidad parecen carreras como Filología Románica con tres alumnos en la Universidad de Oviedo o Humanidades con seis en La Coruña.
Parece evidente que la competencia va a ser más acusada en Artes y Humanidades, con menos de 20.000 alumnos matriculados cada curso en toda España. La orientación que cada Universidad dé a los títulos de Grado herederos de las actuales filologías, por ejemplo, puede resultar decisiva para determinar cuáles “sobreviven” a Bolonia.
En unos días se cumplirán 40 años del conocido como “Mayo del 68“. La única relación aparente de los hechos que sacudieron entonces Francia y el mundo entero con Artes y Humanidades es quizá que algunos de los protagonistas del “Mayo Francés” (Jean-Paul Sartre, Daniel Cohn-Bendit o Alain Krivine) compartían una formación humanística.
De mayo del 68 apenas nos quedan algunas consignas (“prohibido prohibir“, “la imaginación al poder“, “seamos realistas, pidamos lo imposible“, “la humanidad no será feliz hasta el día que el último burócrata sea ahorcado con las tripas del último capitalista“, “en una sociedad que ha acabado con toda aventura, la única aventura que nos queda es acabar con la sociedad” y un largo etcétera) y el recuerdo de un mes en el que todo cambió para que todo siguiera igual (se ha dicho que la revolución de mayo del 68 murió en junio del 68).
Pese al fracaso de la pretendida revolución, muchos movimientos se han proclamado desde entonces sus herederos; entre ellos me llaman mucho la atención los estudiantes de filosofía de la Universidad Complutense de Madrid que han convocado una ‘huelga a la japonesa’ para demandar más información sobre el Proceso de Bolonia y hacer oir su voz. Por el momento ya han conseguido abrir un debate público que contará con la presencia de Ángel Gabilondo, presidente de la CRUE.
Más información sobre Mayo del 68 en el especial que ofrece elmundo.es o en este artículo escrito por uno de los protagonistas, Alain Krivine, hace diez años.
Gracias a Google Custom Search he creado un buscador que restringe los resultados de búsqueda a las páginas de las 74 universidades españolas y a artesyhumanidades.com. En principio de trataba de una herramienta de uso personal, para encontrar más fácilmente la información que pueda necesitar en un momento dado, pero se me ocurre que puede resultar útil a alguien más, así que os animo a probarlo:
http://www.google.com/coop/cse?cx=007792958236362748275%3Age4j8odaxjw
La dirección es algo larga, pero para eso se crearon los marcadores/favoritos.
Hablaba hace unos días de las dudas que plantea el Proceso de Bolonia en la comunidad universitaria y muy especialmente entre los estudiantes, y hoy me encuentro con un estudio de la OCDE (PDF, en inglés) que sugiere que Bolonia puede solucionar algunos de los males que asolan el sistema universitario español. El informe ofrece además algunos datos curiosos; comentaré solo de pasada que en la página 21 podemos ver un gráfico que recoge el gasto por estudiante universitario de los países miembros de la OCDE en 2002; España aparece al final de la lista, justo por detrás de Hungría y muy lejos de la media de la Unión Europea y de países como Suiza o Estados Unidos, que lideran la clasificación.
Volviendo a Bolonia, un artículo de elmundo.es analiza meticulosamente el informe para extraer una conclusión en forma de titular: “universitarios poco rentables” (visto en meneame.net). El artículo lo firma José García Montalvo, y en él leemos:
(…) la rentabilidad de un año de educación universitaria en España es desoladora: tan solo un 5% para los hombres, la tasa más baja de los 21 países analizados. En las mujeres es algo superior (5,9%), pero con todo, es la cuarta más baja de todos los países considerados. Con estas tasas, si la decisión fuera estrictamente financiera y no hubiera expectativas de que las tasas se recuperaran en el futuro, lo óptimo sería no empezar/completar estudios universitarios y, en su lugar, invertir en algún depósito de alto rendimiento.
Estructuras universitarias anquilosadas, alejadas de sistemas competitivos de contratación del mejor profesorado y sistemas de incentivos adecuados tampoco colaboran a justificar un premio salarial superior basado en una mayor calidad de la educación recibida.
Este parecer no es exclusivo de este periodista; en cualquier caso, trataré de confrontar esta opinión con la de algún profesor universitario, aunque solo sea por dar cabida a todos los puntos de vista.